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Miguel Soriano Martínez nació en Benahadux (Almería) en el año 1939, comenzó a jugar a la pelota desde muy joven, siendo por entonces la afición por este deporte comparable a la del fútbol hoy.

Apuntando muy buenas maneras, con 14 años lo eligen, a pesar de la desconfianza general, para sustituir al mejor jugador del equipo de Benahadux, Joaquín, a causa de una lesión. Miguel, jugador de categoría Infantil, competirá en categoría absoluta contra equipos de pueblos vecinos entre los que existía una gran rivalidad, dando muestras de unas facultades portentosas, arrasando y consagrándose como primer jugador de Benahadux en Pelota a mano.

A partir de ese momento juega todo lo que se podía jugar, campeonatos regionales, nacionales etc, consagrándose entre los mejores. Su sola presencia  llenaba los frontones, sin importar si perdía o ganaba, llamándole cariñosamente “el niño de Benahadux”.

Con 20 años le ofrecen, en condiciones inmejorables, formar parte de un gran equipo de Alicante, rehusando a causa de la distancia. Se va al servicio militar y a la vuelta, con una difícil situación económica familiar, emigra a Alemania, con sólo 22 años, poniendo fin a su primera etapa deportiva, y en su mejor momento.

Miguel con Quero “Listo” con quien jugó durante años.

Tras 13 años en Alemania, vuelve a Almería donde retoma sus hábitos deportivos encumbrándose en el primer puesto de antaño. Comienza su segunda etapa deportiva que se alarga hasta el año 2000. Eran famosos sus desafíos, el solo contra dos o tres rivales, con apuestas por medio, alzándose finalmente con el triunfo. En la memoria de todos están partidos memorables, en Campeonatos de España, contra Campana (Albacete) Subcampeón de España, al que derrotó, y algunos otros.

Aquí Miguel en un desafio contra José Guirado y Juan Bonachera.

Deportivamente era todo pundonor y técnica, un pelotari nato y un caballero del deporte. Tuvo también el honor de portar la Antorcha Olímpica a su paso por su tierra.

A los que hemos tenido el placer de competir y jugar con él, siempre nos quedará en la memoria la figura de un deportista mítico y  una persona excepcional y cariñosa.